Agresividad por dominancia

Agresividad por dominancia o agresividad por jerarquía.

Agresividad por dominancia. Podemos ayudarle a solucionar este problema con garantía de éxito. Nuestra especialidad es la agresividad canina. Tratamos casos de toda Europa.

Entendiendo la agresividad como una forma más de comunicación entre cánidos, es fácil comprender que la agresividad por dominancia, es un recurso. Uno muy utilizado entre los perros, para establecer roles jerárquicos y sociales.

La agresividad por dominancia entonces, cumple una función social de ordenación. Además de control dentro de los grupos o manadas de cánidos. Esta función ha permitido junto con la adaptabilidad de estos, que los cánidos estén presentes en cualquier parte del planeta. Pueden tener éxito como grupo organizado jerárquicamente allá donde estén.

Ahora bien, cuando hablamos de perros que viven en familias humanas, la agresividad por dominancia dirigida a humanos, será siempre del todo inaceptable.

Muchos perros pretenderán hacerse con el control jerárquico de lo que considerarán su manada.

Algunos de ellos lo conseguirán, ejerciendo como auténticos tiranos. Pues ven que los humanos no siempre captan sus señales de control. Por tanto tendrán comportamientos agresivos mucho más continuos que si el mismo perro  estuviese intentando ordenar una manada de perros.

agresividad por dominancia

Los problemas de agresividad por dominancia, son tremendamente comunes. Se dan en todo tipo de perros, sin importar su raza, tamaño o su origen mestizo. Es habitual observar a perros pequeños, ejercer este tipo de agresividad. Dado que su tamaño tiende a restar importancia al problema y las familias incomprensiblemente llegan a acostumbrarse.

Sin embargo alguien con un perro de tamaño medio o grande con el mismo problema, intenta buscar ayuda. O incluso se deshará del perro por medio del abandono o el sacrificio, ante la aparición de situaciones que serán intolerables dentro de una familia e incluso muy peligrosas.

Esta modalidad de agresividad, se puede identificar con facilidad.

Los ejemplares que quieren hacerse con el control de una situación, de un objeto, de otro ejemplar o de la familia al completo, reaccionarán de forma agresiva. Lo harán para mostrar su disconformidad ante nuestro comportamiento, o ante nuestra intrusión en su espacio. También ante nuestra falta de respeto por sus roles sociales y un largo etcétera de situaciones cotidianas dentro de una vida en familia.

Las muestras de agresividad comenzarán por lo general, (en ejemplares equilibrados que quieran hacerse con el control) con signos agresivos leves. Serán gruñidos o alzamiento de belfos para mostrar sus dientes e irán creciendo. Elevarán el nivel de los gruñidos, abriendo la boca mientras muestra sus dientes, incluso ladrando de forma agresiva. Todo esto por lo general antes de dar el siguiente paso, que será morder.

Este orden descrito, es un orden habitual o lógico dentro del comportamiento social de los perros. Pero dependiendo de la dominancia del ejemplar y de su paciencia con nosotros, podrá saltarse alguno o todos de los pasos previos a la agresión física.

Lo ideal es atajar este tipo de problemas cuanto antes. Para que no se estandarice el comportamiento.

Anualmente nos llegan docenas de casos con problemas de agresividad por dominancia y en nuestra estadística están a la cabeza los perros machos de entre 25 y 45 Kg.

Por ejemplo, un Cocker Spaniel, posee una capacidad lesiva importante para una persona adulta. ¿Qué podremos esperar de un perro de por ejemplo 30 Kg, con este problema de comportamiento?

Dada nuestra experiencia en el tratamiento y rehabilitación de los problemas de agresividad, este tipo de casos, por lo general evolucionan muy bien. Y se rehabilitan completamente en más del 99% de los casos.

Border Collie muy agresivo

Roco es un Border Collie de 3 años que nos ha hecho la vida imposible literalmente desde que cumplió el año más o menos. En la calle se portaba más o menos bien a no ser que alguien lo quisiera acariciar, entonces sin previo aviso mordía. Llego a morder a 4 personas. Y a casa no podía venir nadie de visita, porque se ponía como loco y nos llegó a morder a nosotros. Ahora se deja tocar por desconocidos en la calle, va tranquilo, que antes iba siempre nervioso. Y en casa saluda a las visitas y luego se va a su sitio. Increible.

Bully Doberman

Nuestro Doberman es buenísimo con cualquier persona, incluso con las desconocidas, pero desde cachorro se llevaba mal con los machos e incluso con algunas hembras. Es un perro de 40 kg y cada vez se hacía más difícil pasear. Desde que volvió del adiestramiento, es otro perro, juega con machos y con hembras de cualquier tamaño, si otro perro le gruñe, se aparta un poco y sigue a lo suyo. Mis padres y yo estamos super contentos.

Tyson Pastor Aleman

Mi Pastor Alemán Tyson, desde que cumplió los 10 meses desarrolló cada vez más su instinto de protección y se nos hacía imposible pasearlo a horas normales, porque atacaba a cualquiera que se acercase, al final lo paseábamos por la noche para no encontrarnos con otras personas, pero claro eso es casi imposible. Después de estar en el Roblezal, sigue muy atento a cualquiera que se acerque, pero no se pone agresivo. Creo que si alguien me intenta hacer algo el me protegerá, pero voy muy tranquilo con el, porque no voy pensando que va a morder a cualquiera.

Rottweiler

Yo adopté un Rotti de 2 años hace más de un año y tenía problemas con el, cuando no le dejaba hacer lo que quería, me gruñía e incluso llegó a morderme la mano una vez, pasé por 1 adiestradora y 1 etólogo antes y no consiguieron nada, de hecho cada vez su dominancia iba a más. Me recomendó el Roblezal un amigo de Madrid que había llevado a sus 2 Dogos Argentinos y la verdad es que ahora Roni es otro, está todo el tiempo pendiente de mí, cuando antes iba a lo suyo. Gracias.

Lo mejor que se ouede hacer

Nosotros tenemos un bullterrier de 6 años.se lllama Bull y era muy agresivo con la gente y con los perros tanto con machos como con las hembras no se podia acercar nada ni nadie. No le aceptaban en casi ninguna residencia no podiamos ir a ningun sitio ni hacer nada con el, estabamos deseperados porque cada vez iba a peor.
Encontramos el roblezal y decidimos llevarle a adiestramiento, estuvo un mes alli.
Cuando volvimos a por el, era otro perro no tenia nada que ver de como era antes a como es ahora .
En el resto de residencias cuand ibamos a por el se volvia loco por irse a casa pero esta vez estaba tan agusto alli que no queria venirse con nosotros. y eso dice mucho
Gracias a sergio y todo el trabajo que ha hecho con el podemos pasear tranquilamente y por fin podemos disfrutar de nuestro perro.
Nosotros somos de Madrid y tenemos claro que cuando viajemos al unico sitio al que va a ir Bull es alli.
Muchas gracias Sergio por todo lo que has hecho.

Lo mejor que se puede hacer es llevarle

Nosotros tenemos un bullterrier de 6 años llamado Bull.
Era muy agresivo con la gente y sobre todo con todos los perros tanto con los machos como las hembras.
Estabamos desesperados porque ya no sabiamos que hacer , no podiamos ir a ningun sitio con el no nos lo aceptaban en casi ninguna residencia .y buscando encontramos el roblezal.
Le llevamos al adiestramiento y estuvo un mes alli.
Ahora bull es otro perro se porta super bien no tiene nada que ver de como era antes a como es ahora.Otras veces que le hemos dejado en algun sitio estaba como loco por volver a casa y en esta ocasion no queria ni venir con nosotros estaba encanatdo de estar alli y eso dice mucho.
Es lo mejor que pudimos hacer, estamos encantados gracias a Sergio podemos pasear tranquilamente y disfrutar de nuestro perro.
Nosotros somos de Madrid y tenemos claro que cuando viajemos vamos a llevar a bull alli.
Muchas gracias Sergio por todo lo que has hecho.

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Agresividad por dominancia
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 by Carlos
Excelente

Mi opinión sobre el Centro Canino Roblezal, es excelente. Me puse en contacto con ellos por recomendación de un socio comercial de Valencia, que tubo su Pittbull con ellos. Mi perro Drago, es un Pastor Alemán de lineas de trabajo y cuando llegó a los 2 años comenzó a ser extremadamente protector conmigo, mi mujer y mis hijas, de modo que pasearlo por la calle era una locura incluso con bozal. Por mi trabajo me muevo mucho y mi mujer debe pasearlo la mayor parte del tiempo, cosa que con la fuerza de un perro como Drago 39 kg se le hacía imposible. Hace 7 meses más o menos que Drago estuvo en el Roblezal y cada día va mejor. El siempre está vigilante en la calle, no se le escapa nada, pero ya confiamos plenamente en el y sabemos que cualquiera puede acercarse, saludarnos etc, cosa que antes desencadenaba una agresividad terrible.
Eternamente agradecidos de verdad.

 by Fernando Gil
Excelente

Nuestra perra Fany, es un cruce de podenco andaluz, con ratonero, creemos. La recogimos de la calle, cuando tenía unos 8 meses. La verdad es que la perra estaba hecha una pena. Desde el primer día con nosotros la perra se mostró muy cariñosa, pero conforme comenzaron a pasar las semanas comenzó a mostrarse agresiva con los desconocidos y sobre todo con los niños. En casa se comportaba de manera muy diferente, ya que allí daba igual quien entrase, que Fany se relacionaba bien con todo el mundo, incluso con hijos de amigos, a los que en la calle quería morder como poseída.
Encontramos el Centro Canino Roblezal y nos pusimos en contacto con ellos. Tras el mes que estuvo allí, Fany es otra, literalmente. Nos la llevamos a todas partes.

 by Eduardo Romeros
Excelente

Hace 2 años adoptamos una cachorra de American Stanford de unos 7 meses. La perrita estaba en una casa de acogida con otros dos perros grandes. Al principio todo iba bien, hasta que Martina cumplió el año y medio aproximado (no sabemos la edad exacta). A partir de esa edad se abalanzaba a cualquier perro o perra que se le acercase, a no ser que los conociese de los primeros meses que estuvo con nosotros. Con esos seguía jugando como siempre, pero al resto los quería matar y eso nos desconcertaba. Probamos con un adiestrador de la zona y con una etologa, estando 2 meses con cada uno y lejos de mejorar, Martina empeoraba. En una ocasión durante una de las clases, Martina cogió por el cuello a un labrador del grupo que estábamos trabajando y aunque solo le hizo un pequeño corte, tardamos más de 10 minutos en poder soltarla. Esto nos creó pánico, por lo que pudiera hacer a otros perros. El Veterinario de unos amigos, nos recomendó el Roblezal. Hablamos con ellos y a los dos días llevamos a Martina. Cuando fuimos a verla a la semana, ya notamos mucho cambio y a día de hoy que han pasado meses desde que la recogimos, es una perra totalmente distinta. No se pone agresiva nunca, deja que otros perros se acerquen a olerla. Con los perros nuevos/as, no juega de inicio, pero si pasamos un rato juntos y el otro perro la incita a jugar, ella se une. En casa sigue siendo la perra ideal que ha sido siempre.